jueves, 2 de enero de 2014

Guacamole

Una receta mexicana muy popular en muchas partes del mundo, y una salsa muy aconsejable (y sana!) para mojar dips, nachos, o tortitas de maíz o acompañar platos mejicanos, como fajitas, burritos, tacos... etc.


Ingredientes:

- 2 aguacates maduros, sin el hueso
- 1 tomate pequeño en rama, cortado en cubitos muy pequeños
- 1/2 cebolla picada muy fina
- El jugo de 1/2 limón
- 1 ajo picado muy fino
- 1 pimiento jalapeño o una guindilla o tabasco
- Pimienta molida o comino molido
- Sal al gusto




Se machaca el aguacate, no hace falta que quede como una papilla, pueden dejarse grumos, muchas personas lo prefieren así (yo entre ellas!)

Coger los demás ingredientes y mezclarlo todo junto, de forma suave. ¡Voilà!



Consejo: id probando a medida que vais añadiendo los ingredientes para dejarlo a vuestro gusto

- En vez de picarlo con el cuchillo, se puede rallar el ajo y la cebolla, para no encontrarte trocitos tan grandes a medida que lo vas comiendo

- Dejarle el hueso dentro para conservarlo y que no se oxide (luego no olvidéis retirarlo cuando lo vayáis a comer!!)



Salsa roquefort

Una salsa rápida y fácil, es una receta que mi madre lleva haciendo desde hace años, una versión de las salsas que podéis encontrar.

Es una salsa muy versátil: se puede tomar tanto con carnes como con pasta o incluso verdura gratinaa

Lleva Marmite (extracto de levadura) una versión vegetal del Bovril inglés que suele utilizarse para carnes, y mucho los ingleses para untarla en las tostadas.




Ingredientes:
- 200ml de nata para cocinar
- 75gr de queso roquefort o azul, o incluso gorgonzola
- 1 cucharadita de marmite





 En un cazo se pone a calentar todo junto:

la nata, el queso y el marmite, hasta que se haya derretido todo y esté bien integrado. No importa si llega a hervir, pero no es algo esencial. 

¡Recordad que NO lleva sal!

El marmite tiene un sabor suficiente fuerte y no necesita ser sazonado.


¡Ya tenemos la salsa lista para acompañar!


Variaciones: se le puede añadir un poco de pimienta, nuez moscada o champiñones.

También se puede hacer más fuerte o más suave utilizando más o menos cantidad de queso, respectivamente.

Consejo: si nos ha quedado muy fuerte o espesa, se puede aclarar con leche