Para preparar estas galletas de avena nos hacen falta los siguientes ingredientes:
- 230gr avena
- 100ml de aceite oliva suave
- 150gr azúcar moreno
- 100gr harina
- 2 huevos
- 1/2 cucharadita de levadura
Y opcional para añadir:
- 100gr nueces
ó
- 100gr pepitas de chocolate
ó
- 100gr pasas
ó
¡nada!.
Como primer paso, se mezcla en un recipiente la avena, harina, levadura y azúcar (mezclado, no removido).
En otro bol (o bowl para los sibaritas) se baten los dos huevos junto al aceite. Al tener distinta densidad, supone todo un reto que quede una mezcla homogénea, por lo que no desesperéis si no lo conseguís del todo.
Una vez realizados ambos pasos, se vierte la segunda mezcla sobre la primera, como hago en las siguientes fotos:



Se remueve todo con ayuda de la paleta hasta que quede todo pringoso del huevo y el aceite. Podemos ayudarnos con las manos (luego no os lamáis los dedos, que el buen cocinero no rechupetea!).
Una vez ha sido todo mezclado, pasamos a añadir lo opcional (si es que se lo añadimos): nueces, pasas o lo que nos ocurra. Yo como quería probarlo todo y no me parecía muy buena idea del todo ponerlos todos juntos, dividí la masa en tres y a cada tercio le añadí algo diferente:
<- A 1/3, pepitas de chocolate
A otro 1/3, frutas rojas secas ->
(aunque éstas no se mezclaron muy bien)
<- y al otro 1/3, nueces picadas.
(No se ven bien, pero juro que están ahí y que no me las comí por el camino ò.ó)
Finalmente, se hacen pequeñas bolitas de masa con ayuda de las manos (yo las hice demasiado grandes a mí opinión, y no se tostaron tan bien como me hubiera gustado por dentro).
Un consejo: para que no se pegue la masa a la mano, mojároslas en agua con la frecuencia que consideréis necesaria.
Se meten en el horno a 200ºC de 12-15 mins. Aunque realmente estarán listas cuando veáis que se están dorando por los bordes (y con muy buena pinta, todo sea dicho).
Para que enfríen bien, se pasan a una rejilla y se terminan de endurecer, aunque no mucho, que luego no se pueden ni morder.
Y ya tenemos unas sanas y deliciosas galletas de avena, que además dan energía para rato y sacian el gusanillo perverso.
Me gustaron más las de chocolate, como es obvio; y después las de nueces, que están muy ricas también :3
El jueves pasado, día de huelga, aproveché la mañana para hacer otra remesa de galletas, esta vez les añadí avellanas picadas en la picadora :3
Y recién salidas, como las veis en la imagen, las coloqué un tupper con servilletas entre medio. El fallo fue que el papel se acabó pegando un poco a las galletas por el calor, así que os aconsejo que no lo hagáis; es suficente con ponerlas unas encima de otras, no se deforman y se enfrían igual.









No hay comentarios:
Publicar un comentario